Archive for the 'Cine optimista' Category

Mi amigo el gigante

Encontramos en esta producción a un Spielberg muy debilitado como director, con un guión inmaduro entre las manos. Todo esto pesa a que la historia tiene una buena base. Se trata de la adaptación del cuento homónimo de Roald Dahl y a decir verdad, se percibe una bonita sensibilidad e incluso una delicada fantasía bajo la epidermis gruesa del filme. En la versión cinematográfica se ha querido imitar la superficie sin entrar a fondo en el planteamiento infantil y soñador de Dahl. Seguir leyendo ‘Mi amigo el gigante’

Inside out

No cabe duda de que el papel de las emociones en la vida de las personas ha cobrado interés en los últimos tiempos. Tanto es así que, sin ir más lejos, Pixar-Disney ha diseñado con sumo cuidado una historia sobre la psicología en sí, documentándose a través de expertos. Como si se pudiera dar la vuelta al calcetín de nuestras conductas, Inside out logra también emocionarnos en ese encuentro con nuestras reacciones más habituales y con su misterioso origen. Aunque seria en su planteamiento, la película es un cuento para niños y adultos muy bien contado, por cierto. Seguir leyendo ‘Inside out’

El Niño

Es difícil comprender cómo este filme sólo ha obtenido cuatro Goyas, y además, técnicos. Es difícil porque Daniel Monzón ha logrado rodar un thriller excelente, partiendo de una historia muy bien contada. Desde Celda 211, asistimos a la colaboración profesional maestra de Daniel Monzón y Jorge Guerricaechevarría que esperamos que dure en el tiempo. Seguir leyendo ‘El Niño’

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?

Al éxito de taquilla de esta comedia anclada en la actualidad como por predestinación, se suma el hecho de que en España se ha establecido una analogía de simpatía con la situación que plantea el filme. Y de hecho, nuestra academia del cine le ha concedido el Goya a la mejor película extranjera. En qué acierta y en qué podría haber sido mejor la película de Philippe de Chauveron. Seguir leyendo ‘Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?’

El nombre

Buscar el nombre para un recién nacido no es tarea fácil. Al menos, dar con el nombre adecuado. Conlleva cierta responsabilidad social y desde luego que personal también, como para parar mientes y reflexionar un poco. En cualquier caso, para los directores de esta gran comedia francesa que rescato hoy, Alexandre de La Patellière y Mathieu Delaporte, ha sido sin duda un pretexto brillante con el que acercarse a las relaciones familiares y amistosas de una clase media que, rara vez, habla en el cine actual. Seguir leyendo ‘El nombre’

Paddington

Recordarán la existencia de un osito de buenos modales llamado Paddington, que fue emblema de una infancia cargada de romanticismo inglés. La historia, escrita por Michael Bond, se publicó en 1958 y dio lugar también a una serie animada para la televisión, además de generar un rentable merchandising (entiéndase como mercadeo) en torno al osito amable. Pues bien, parece que ha llegado la hora de renovar el culto por lo inglés, que es en parte lo que destaca de Paddington, pero adaptado a los nuevos tiempos del cosmopolitismo. Y así, como efecto adaptación, a los guionistas, entre ellos Emma Thompson, se les ha ocurrido hacer que el osito proceda de la selva del Perú; busque en el Londres actual cumplir una promesa de hospitalidad; y rescate a los ingleses de un individualismo que no parece casar bien con su verdadera idiosincrasia, dice el filme. Seguir leyendo ‘Paddington’

Futbolín

El director y guionista argentino Juan José Campanella, conocido por grandes éxitos como El hijo de la novia (2001) o El secreto de sus ojos (2009) se ha lanzado al cine de animación, con el riesgo que comporta respetar el código infantil. Quizá sea éste el único problema que presenta la historia: aceptar que el mundo de los niños está regido por una mirada inocente, incapaz de ver maldad donde la hubiere. Incapaz de entender insinuaciones o las rarezas más cotidianas.  La idea es original y contundente y los personajes, divertidos.

El fútbol y las pasiones que suscita se convierten en un telón de fondo perfecto para desarrollar una trama de rivalidad entre dos niños, que muy rápido dejan de serlo. Ahí quizá reside un primer error de código. Y es que la historia abandona el mundo de los niños muy pronto para asentarse en el de unos adolescentes creciditos con intereses y deseos adultos. Amadeo, un niño amante del fútbol, es un as del futbolín. Su constitución endeble y timidez lo recluyen al juego del bar, donde es capaz de proyectar sus habilidades manuales, al menos. En un duelo sin importancia con el chico más arrogante y presuntuoso del pueblo, logra vencerle. Esa derrota acompañará durante años al rencoroso de “el Crack”, que convertido en estrella del fútbol, pretende arrebatarle al amor de su vida (Laura) y derrotarle, esta vez, en un partido de verdad.

La historia de David contra Goliat, acompañado de un peculiar “club de los fracasados”, resulta estimulante, pero no se articula bien en el guión. Es en la opción por los desarrapados y en apariencia inútiles donde reside el auténtico éxito, querría decir la historia. Pero el espectador echa de menos, entre otras cosas, un argumento más trabajado, una mayor caracterización de estos personajes –por lo menos, para empatizar con ellos- y, puestos a reír, un humor más fresco en los componentes del equipo del futbolín.


El toque Lubitsch

Una bitácora para el pensamiento, en general y en concreto, y el análisis y crítica de la ficción cinematográfica y televisiva.