Archivos para 7 mayo 2013

Cristiada. For Greater Glory

La fuerza que tuvieron los acontecimientos vividos en México desde 1926 a 1929, durante la Guerra Cristera, resulta inmensurable. Pero la adaptación de esos hechos reales en el filme de Dean Wright ayuda a acercarnos a la conmovedora acción de muchas personas que –para cierto sector de la sociedad- pasaron al olvido. Se trata de la lucha del pueblo llano de México, que tras la supresión de la libertad de culto y el comienzo de una persecución sangrienta de católicos, decidió oponerse también aunque no sólo con las armas ante la encarnizada general. El modo de oponerse fue diverso y, como también se pone de manifiesto en la gran película La Misión (Joffé, 1986), movió a la duda de conciencia y a los consabidos y necesarios matices morales, tal y como se presenta en Cristiada a través de un protagonista coral muy rico.

Para esta empresa de carácter épico, el filme cuenta con un elenco de altura, empezando por uno de los personajes principales, Andy García en el papel de Enrique Gorostieta. Resulta interesante saber que el propio García ha manifestado en alguna entrevista que la razón por la cual decidió aceptar el papel fue “llevar al mundo un hecho real, en el que se peleó por la libertad”. Y en esa misma sintonía de pensamiento se mueven las interpretaciones de Eva Longoria, Peter O’Toole, Eduardo Verástegui u Oscar Isaac. Éste último interpreta a un personaje revelador, “el 14”, pseudónimo adquirido por el número de los asesinados en una sola refriega. Pues su participación en la lucha, como la de otros tantos, incluida la de Gorostieta, no procedía tanto de una fe profunda cuanto que de una reivindicación honesta ante la injusticia. Por ese camino, ambos, “el 14” y Gorostieta (y otros anónimos quizá) acaban adquiriendo la fe en Cristo.

De otro lado, está la conmovedora historia de los mártires de la guerra Cristera. En este lado, el filme cuenta a través de un guión muy orquestado el testimonio de fe de un niño llamado José Sánchez del Río, ahora beato. Y en ese sentido, anima contemplar la grandeza de un alma tan joven, tan sólo de 13 años, a la que la película ha querido elogiar sin aspavientos ni sentimentalismos baratos. Sólo desde el relato de lo que hizo e hizo muy bien.


El toque Lubitsch

Una bitácora para el pensamiento, en general y en concreto, y el análisis y crítica de la ficción cinematográfica y televisiva.