Hotel Transilvania

Se ha impuesto la estética del mal. Hace mucho que este fenómeno de inversión empezaba a ganar terreno en la televisión y en el cine, los dominios marco de la ficción contemporánea. El paradigma feo-malo-mentiroso podría tener cierta gracia siempre y cuando fuera motivo de ridículo. Sin embargo, la tendencia es a que resulte valioso como medida transgresora que permite a los jóvenes -y también ya a los niños, y a los que se sienten aún niños…- encontrar un modelo de conducta con el que significarse apartándose de uno más convencional. En Hotel Transilvania, un filme plagado de chistes para adultos y con un pésimo doblaje al español, se asumen la gamberrada, la vulgaridad y el humor zafio como normas para divertirse y tratarse.

En este envoltorio pegajoso se cuenta una historia en la que los monstruos temen a los humanos, y no al revés. La premisa es interesante, pues pretende despojar a los amos del susto de la esencia del terror. La pena está en no haber explotado más ese tema con conflictos inesperados o un protagonista más activo dentro de la acción. Demasiadas anécdotas, poca trama, un ritmo trepidante y una buena producción. No obstante, los niños podrán dormir tranquilos sabiendo que Frankenstein, Drácula o el Hombre lobo son inofensivos o, muy parecidos a nosotros. Pues al fin y al cabo, a Drácula, el amo del Hotel, le ha llegado lidiar con su hija adolescente que quiere emanciparse y vivir su vida (o muerte).

Pero por algo es natural que la mente humana haya generado esas imágenes con las que simbolizar el lado oscuro. La ironía está acaso en comprobar que ahora el lado oscuro se identifica con el bien, la verdad o la belleza y que por ello, sus derivados: la serenidad, el orden, la armonía o simplemente una distinción saludable entre el bien y el mal son altamente peligrosos. Cuando el mal resulta más atractivo que el bien, tenemos un problema grave de acción. Cuando el mal se desnuda como el bien, al bien sólo le queda disfrazarse y entonces tenemos un problema de conocimiento. Pero cuando el mal se convierte en un cómodo hábitat, estamos perdidos.

Anuncios

0 Responses to “Hotel Transilvania”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




El toque Lubitsch

Una bitácora para el pensamiento, en general y en concreto, y el análisis y crítica de la ficción cinematográfica y televisiva.

A %d blogueros les gusta esto: