¡El soplón!

Podría parecer insostenible que una persona se dedicara a mentir sistemáticamente a todo el mundo y que pese a ello su reputación, su futuro y su pequeña biografía salieran bien parados. Probablemente la práctica de inventar realidades paralelas, de ocultar tramos de la verdad que nos son perjudiciales, de retorcer la versión de los hechos hasta cambiarlos, de mentir, en definitiva, resulte incómoda o incluso patológica. Sin embargo, la historia que nos ofrece esta vez el oscarizado Steven Sorderbergh (Traffic, 2000) está basada en hechos reales. Es decir, alguien mantuvo la disciplina de la mentira trabajando para una gran compañía americana a la vez que la traicionaba convirtiéndose en el protagonista de esta doble vida. La pseudocomedia que se nos muestra es sólo un ejemplo exagerado de la vida política de los hombres. Pero no un despropósito, desde luego.

Mark Whitacre (interpretado por Matt Damon) es un prometedor padre de familia patriota y encerado que, movido por la insensatez y la ambición, se convierte en confidente del FBI. Su empresa (la película parece decir que “como todas las empresas”) comete actos delictivos y Mark decide asumir el papel de héroe nacional poniéndose a disposición de la Oficina de información para luchar contra el coloso empresarial. En éstas, aprovecha la impunidad obtenida en su nuevo status de chivato para sacar tajada económica de la multinacional siempre en “pro” del bien común… De modo que las incongruencias de las que son víctima los propios agentes del FBI (en manos de los grandes actores Scott Bakula y Joel McHael), los pares de abogados de su causa, sus progenitores, sus directivos y abogados particulares, todos menos su esposa -una “Betty Boop” aparentemente ingenua más cargada de ambición si cabe que su flamante esposo- empiezan a volver literalmente locos a los integrantes de esta interesantísima trama.

Pero nuestro protagonista no pierde en ningún momento su propósito colosal. Y, muy al contrario de lo que cabría esperar, se obstina en vivir de una fantasmada irritante que, como todos los males, tuvo un comienzo insignificante: las pequeñas mentiras o medias verdades que nos hacen a las personas ser esclavos de nuestras pasiones, mientras la Verdad de lo real espera paciente a que alguien quiera entregarse a ella desinteresadamente. Por supuesto, sin sacar tajada política.

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Título original: The informant. Dirección: Steven Soderbergh. País: USA. Año: 2009. Duración: 108 min. Género: Comedia dramática. Interpretación: Matt Damon (Mark Whitacre), Scott Bakula (agente Brian Shepard), Joel McHale (Bob Herndon), Melanie Lynskey (Ginger Whitacre), Lucas Carroll (Alexander), Tom Wilson (Mark), Andrew Daly (Marty), Tom Papa (Mick Andreas), Ann Dowd (agente Kate Medford), Howie Johnson (Rusty). Guión: Scott Z. Burns; basado en el libro “The informant! (A true story)” de Kurt Eichenwald. Producción: Gregory Jacobs, Jennifer Fox, Michael Jaffe, Howard Braunstein y Kurt Eichenwald. Música: Marvin Hamlisch. Montaje: Stephen Mirrione. Diseño de producción: Doug J. Meerdink. Vestuario: Shoshana Rubin. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España. Estreno en USA: 18 Septiembre 2009. Estreno en España: 25 Septiembre 2009.
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